Los alojamientos en las Azores dependen mucho de la isla que se esté visitando. En algunas de las islas del archipiélago, como por ejemplo Flores o Corvo, es muy complicado encontrar alojamiento y, aún más, encontrar algo económico. En otras islas, como Sao Miguel, hay más alternativas que permiten escoger.
En cualquier caso, no hay ninguna isla en la que haya muchísimo alojamiento y eso hace que se deba reservar con bastante anticipación. A continuación os explicamos cuáles fueron los tres alojamientos durante nuestra estancia en el archipiélago.
Isla de Pico
La primera isla que visitamos, llegando desde Lisboa. Todos los habitantes de esta isla se concentran en la costa, con la mayoría de ellos en su ‘ciudad’ principal: Madalena. Hay atractivos por toda la isla, así que la ubicación del alojamiento no es del todo relevante (vas a necesitar el coche para moverte). La casa en la que nos alojábamos estaba en el pueblecito de Ribeiras, relativamente cerca de la segunda localidad en la isla: Lajes do Pico.
La casa en la que estábamos era un sótano de la casa del propietario; muy confortable y con una atención exquisita (incluso nos dieron comida local hecha por la familia). Cada mañana nos traían pan recién hecho para el desayuno. Además, se encuentra frente al mar y justo al lado de la piscina de Ribeiras (gratuita). Totalmente recomendable.


Isla de Sao Jorge
La isla de las Fajas… alojarse en alguna de ellas debe ser una gran experiencia, pero no es lo mejor a nivel de movilidad; para llegar o salir de ellas normalmente hay que subir laderas de montañas con importantes subidas o bajadas. Igual que en el caso anterior, la mayoría de la población reside cerca de las costas, y en este caso de forma aún más concentrada ya que hay menos habitantes.
En nuestro caso nos alojamos en Ribeira Seca, cerca de Calheta.
Alojamiento enorme pero muy sencillito; estuvimos a gusto (las camas no eran lo mejor) pero la amplitud de espacio y las espectaculares vistas al mar compensaban. Además, teníamos lavadora.

Isla de Sao Miguel
La isla con más posibilidades de todo el archipiélago y la que puede suponer algo más de quebradero de cabeza en cuanto al alojamiento. Aquí hay mucha más dispersión de población y no es mala idea, si se están varios días, tener más de un alojamiento para evitar largos desplazamientos. Nosotros estuvimos las 6 noches en el mismo y algún que otro día tuvimos que hacer 2 horas de coche para volver al apartamento.
En cualquier caso, y quitando ese hándicap, fue el mejor alojamiento en el que estuvimos. Grandísimo (dos plantas), con habitaciones enormes, comedor y una cocina con terraza. Cerca de la cascada de Salto do Prego y de la importante ciudad de Povoaçao (la primera en ser habitada de las Azores). Teníamos toallas para usar en las termas, lavadora e incluso smartTV. La única pega: La wifi no llega bien a las habitaciones de la planta superior.
Nuestra recomendación es coger este alojamiento para unos días y otro más por la zona de Rabo de Peixe o Ribeira Grande (norte de la isla).
Casa do Pescador, Faial da Terra


Puedes consultar todos los artículos de nuestro viaje por las Azores en la correspondiente guía de viaje.
Deja una respuesta